jueves, 2 de septiembre de 2010

Una historia poco creíble, pero cierta!

Caía la tarde, y estábamos cansados de subir y bajar morros por la ruta contigua al mar. El lugar exacto en el mapa no lo recuerdo (probablemente norte de Sao Pablo, sur de Río) pero nunca voy a olvidar el verde imponente de los diferentes árboles, arbustos y otros yuyos contrastando con el infinito azul del mar y el cielo que parecían unirse en el horizonte.

Oscurecía ya, y con los últimos esfuerzos alcanzamos un pequeño bar de chapa en la cima de la colina, justo al costado de la ruta en la que andábamos.

Víctor y su compañero dejaron sus bicicletas a un costado mientras que su perro jugueteaba cerca. Kali, Juan, Jorge y yo apoyamos nuestras cansadas mochilas al pié de un árbol y, no muy lejos de la entrada al bar, comenzamos a armar una pequeña fogata para calentar agua y avivar la noche.

Curiosamente, comenzamos a imaginarnos el mejor lugar para pasar esa noche luego de haber recorrido kilómetros y kilómetros, algunos a pié, otros en bicicleta, otros en algún camión o coche particular. Cada uno fantaseó a su manera, pero todos coincidimos que una mansión con pileta, heladera, cocina, y vista al mar era la mejor opción en ese momento.

Al rato de estar sentados frente al fuego, mirando las enormes estrellas, se nos acercó un pueblerino de por ahí y comenzó a hablarnos. Luego de un par de risas, grata compañía, y sin más rodeos, nos invitó a pasar la noche en la casa de su patrón…

En esa época, donde nuestro mejor refugio podía llegar a ser las raíces levantadas de un anciano y poderoso árbol o el agujereado techo de algún puesto de vigilancia abandonado; no desconfiamos de la naturaleza de su invitación.

Levantamos campamento y seguimos a nuestro nuevo amigo cuesta arriba (si, aún más arriba) hacia la casa de su patrón. Él solo la usaba en vacaciones, pero como no era época, se encontraba desierta.

La sorpresa no fue encontrarnos con una mansión desierta ni en perfectas condiciones...

Cuando nuestro nuevo amigo nos enseñó la parte de la casa donde podíamos quedarnos (cada uno su habitación con cama), nuestras caras y corazones quedaron congelados: todas las habitaciones daban a una piscina súper limpia y bien cuidada, un barandal antiguo de material, una caída rocosa vertical (de 500 o 600 metros talvez) y luego el inmenso mar a nuestros pies.

De la alegría comenzamos a zambullirnos en la piscina, a cantar, saltar y agradecerle al cielo por el milagro.

Pasamos la noche allí. Algunos hablando, otros zambulléndose al agua, otros contemplando el infinito horizonte negro repleto de enormes estrellas y cometas, otros tejiendo macramé. Finalmente todos despertamos para observar calladamente el eterno amanecer.

Creo que todos hemos visto amaneceres hermosos, con esos naranjas, rosas, violetas, amarillos, celestes. Pero como éste, nunca volveríamos a ver uno igual. Tan así que aún consigo sentir el aroma de los árboles de mamão que brotaban del barranco transpirando al pegar el sol sobre sus tiernos frutos.

Esa mañana, como si fuera poco el eterno regalo de nuestro pueblerino amigo, cocinamos tortas fritas con grasa y tomamos mates hasta el hartazgo.

Le dejamos todo tipo de regalos: collares de macramé, piedras engarzadas, semillas raras, e inclusive unas baterías recargables que llevaba conmigo y que nunca había tenido la posibilidad de utilizar.

Así como nos conocimos, nos despedimos de nuestro “Ángel guardián” y seguimos viaje rumbo al norte por la misma ruta.

miércoles, 30 de junio de 2010

Pequeño ensayo de autobiografía en 3ra persona

En esta historia, nos referiremos al protagonista como "nuestro personaje". No es una historia atrapante, ni mucho menos.

Es solamente una introducción, una suerte de explicación para lo que luego será una vida llena de aventuras, desventuras, viajes, amores, desconciertos, y muchas otras pequeñas historias más.

Comienza de la siguiente forma...

En pleno caos adolescente, a nuestro personaje se le presenta una rara oportunidad: su padre habría conseguido la residencia en el país del norte y le ofrecía a él y a sus hermanos migrar para terminar los estudios.

Recuerda preguntarles a sus amigos en una pizzería de Flores que hacer, Fernando levantó la mirada (que hasta ese entonces había estado clavada en la aceitosa porción de pizza) y con una mueca le dijo todo. Había sido el único, los demás no supieron que aconsejarle.

Semanas antes de partir (y de haber aceptado la invitación de su padre) reaparece lo que hasta ese momento había sido su amor adolescente imposible quien declara querer recuperar tiempo perdido. A pesar de esto nuestro personaje decide seguir con su viaje pensando que si no le gustaba podría volverse.

Diez días antes de partir es emboscado injusta y maliciosamente por un patrullero. Le "implantan" marihuana y lo llevan a la comisaría.
Nunca fue placentero recordar esta sucesión de hechos que luego lo llevarían a desconfiar de cualquier institución social del ser humano.

Pero más difícil aún fue olvidar la valiosa lección que la vida le habría enseñado: "...desconfía de cualquier persona que crea tener autoridad sobre otros."

Habiendo sufrido esto y contemplando la borrosa visión de un futuro digno en Buenos Aires, se sube al avión dejando todo aquellos que conocía.
Luego se daría cuenta que el problema no se encontraba en un país, en una ciudad, o en la cabeza de unos oficiales de la ley, pero en todo lo que el ser humano tocara.

Una vez en su nuevo hogar, desespera e intenta volver a toda costa. Impedido por su determinada madre y por la compradora personalidad de un padre que poco conocía (o que por lo menos hacía mucho tiempo que no compartía) decide hacer un gran esfuerzo y proseguir con lo planeado.

Así pasarían los años, se graduaría del secundario (High School) y comenzaría la carrera de Paramédico en la universidad (College).

Al segundo año de la carrera y con 20 años, abandona la casa de su padre. Vaga de casa en casa, y finalmente termina mudándose con un amigo argentino a un departamento. Abandona la carrera al tercer año (habiéndose graduado como Técnico en Emergencias Médicas) con rastas y un tatuaje del Ché en el antebrazo tatuado por una gringa quien nunca supo a quién dibujaba en su piel.

Sufriría también maltrato y discriminación de parte de la "perfecta" policía norteamericana y así comenzaría a darse cuenta de que talvez el problema no era del chancho sino de quién le dá de comer (famoza frase que nunca había entendido hasta entonces).

Durante sus años de adolescencia la política le había interesado sólo para ir a las marchas y coquetear con chicas del secundario pero, curiosamente, en el país del norte comienza a desarrollar un instinto curioso acerca de la historia latinoamericana política y social. Allí leyó cantidad de libros, artículos y biografías de Ernesto Guevara, Emiliano Zapata, Camilo Cienfuegos, Eduardo Galeano y otras leyendas.

A medida que despertaba del "sueño americano" que su padre hubiera querido implantarle por tanto tiempo, también emergía la necesidad de hacer algo diferente con su vida.

Fue recién a los 22 años que decide volver a su país de origen para reencontrarse con lo que él creía iba a ser las respuestas que buscaba, y así terminar con una etapa y comenzar a andar por los caminos de la vida.

jueves, 24 de junio de 2010

¿Crees en la caridad de los hyper-mercados?


Esta nota fue reenviada a mi correo y ahora la difundo por acá. Yo nunca dejé un centavo... no porque no me importara donar, sino porque antes de dejarle más de mi dinero a Carrefour ( o cualquier otra entidad capitalista ) preferiría hacerlo personalmente en Caritas (por ejemplo). Es obvio que nadie hace nada gratis y mucho menos de buena gente que son ya que la avaricia está escrita en todas sus paredes, gondolas, ofertas, productos, etc...

Ayer en un SUPERMERCADO, CARREFOUR, para ser exactos, Federico accedió al redondeo de su cuenta en favor de una donación para Caritas, según dijo la cajera, una práctica muy común en estos días en todos los centros comerciales del país y que se hace con montos generalmente insignificantes..

El ticket de compra aparecía un 'redondeo 5 centavos'. Esto despertó mi 'instinto legal': en la pantalla de la cajera aparecía el siguiente concepto: 'Donación Cáritas A.. C'.

Al ver lo anterior escrito, le pregunté a la cajera que si ellos (es decir 'CARREFOUR) manejaban este monto como una donación, a lo cual me respondió que sí.
Pues bien, debemos saber que todas y cada una de la donaciones son deducibles de impuestos para el contribuyente, siempre y cuando se expida el pertinente comprobante fiscal. Basado en lo anterior, le pedí a la cajera que me diera mi comprobante de donación: claramente la respuesta fue una negativa ya que, argumentó, ellos sólo lo manejan como redondeo. Pedí entonces hablar con el gerente ya que evidentemente, bajo mi razonamiento, había una clara evasión fiscal escondida tras un redondeo. Llego el gerente y le dije que si podía expedirme un recibo de donación a cargo de Cáritas a.. c. por todas mis compras realizadas en dicha tienda ya que, ese era el concepto y quería deducirlas de MIS impuestos (evidentemente le dije que traía conmigo mis tickets de compra, falso pero bue, esa era la idea) el gerente me negó mi comprobante (que ojo! es mi derecho) y trató de explicarme que bueno, ellos solamente son captadores
del efectivo, es decir juntan la suma de capital del redondeo y lo entregan a Cáritas A. C. Terminé pidiéndole que me regresara mis 5 centavitos porque no iba a participar en una defraudación fiscal y accedió. Porqué fraude??? Explico, es simple. Ellos recaudan una cantidad específica de dinero a lo largo del mes, calculemos que de cada compra recaudan 5 centavos, es claro que en un mes recaudan una muy alta cantidad de pesos. Esa cantidad es recolectada, en este caso por S. A. de C. V., y entregada a Cáritas A. C. Ahora bien, ojo, que ese dinero, que es de un montón de ciudadanos y fruto de la cooperación de los mismos, no es entregado en nombre de todos y cada uno de los contribuyentes REALES, sino en nombre de "CARREFOUR" , por lo que el recibo de donación es a nombre de "CARREFOUR". ¿Más claro?? Lo que vos donaste se lo adjudica otra persona (en este caso "CARREFOUR"), y ella lo deduce de SUS impuestos, es decir que hace uso de TU dinero para ahorrarse SUS impuestos y en tal sentido, no sólo te defrauda a ti, sino que también defrauda al fisco, pues paga con TU dinero impuestos que él debería de pagar con SU dinero. Así que la próxima vez que te pidan el redondeo,pensalo mejor, no te digo que no lo dones, pero si lo queres donar,lo mejor es hacerlo directamente ante las instituciones y no ante una empresa 'intermediaria' .
Si calculamos que en un día, por una caja pasan 30 clientes por hora, y si a eso lo multiplicamos por 25 cajas, durante las 15 horas en que está abierto 'CARREFOUR', con un supuesto de 5 centavos de redondeo por cada compra, nos da un total de $ 562 mas o menos... por tienda.
Existen 220 tiendas en la República, lo que da como resultado que se recaudaron $123.750 pesos al dia aprox... ¡¡Es un robo hormiga!! Multiplicando esa cifra por 365 días del año, nos da como total la nada despreciable suma de $51.687.500,00 aproximadamente, que es la forma en que se deduce y nada más fijate la gran cantidad de $$$ que no pagan... de impuestos. Que forma de robar, no tienen vergüenza! y nosotros meta pague y pague impuestos, mientras que ellos evaden al fisco, franca y descaradamente. Y ¿adónde va tanto dinero?, ¿acaso pecan de honestidad y entregan todo el dinero? ¿ya te lo estás preguntando? Y por si fuera poco todavía,TE LO METEN EN LA CABEZA POR LA TELE. En lo que a mí respecta, ya no pienso colaborar con ese fraude.Y para finalizar hay que decir que a esto lo hacen también CARREFOUR, WALL MART, COTO, DISCO, VEA, ETC.

Y TU... ¿QUÉ PIENSAS AHORA DEL REDONDEO? ¿SEGUIRÁS DICIENDO TODAVÍA QUE SÍ?
ASÍ GANAN FORTUNAS Y NOS EMPOBRECEN, COMO INDIVIDUOS Y COMO CIUDADANOS.
Atte. Un ciudadano de buena fé ... ENVIA ESTE MAIL, A TODOS TUS CONTACTOS PARA QUE ESTO NO SIGA PASANDO.

Lo que queda de la fé



Fragmento sacado del los comienzos de la película Zeitgeist:

"La religión ha convencido a la gente que existe un hombre invisible, viviendo en el cielo, quien mira todo lo que hacés cada minuto de cada día.

Y este hombre invisible tiene una lista de diez cosas que no quiere que hagas, y si haces alguna de esas diez cosas... tiene un lugar especial lleno de fuego y humo y quemaduras y torturas donde te mandará a vivir y a sufrir y a quemarte y retorcerte y gritar y llorar para siempre y por siempre hasta el final de los tiempos!

Pero él te ama!... te ama y necesita dinero! siempre necesita dinero! él es todo poderoso, perfecto, todo lo sabe, sabio, pero de alguna forma no puede manejar el dinero!

La religión hace billones de dólares, no pagan impuestos y siempre necesitan un poquito más.

Ahora... si hablamos de una buena historia pedorra: que lo parió!

Versión original en Inglés:

"Religion has actually convinced people that there is an invisible man, living in the sky, who watches everything you do every minute of every day.

And the invcible man has a list of things he does not want you to do, and if you do any of these ten things... he has a special place, full of fire and smoke and burning and torture and angling where he wil sent you to live and suffer and burn and choke and scream and cry for ever and ever till the end of time.

But he loves you... he loves you and he needs money! he always needs money! he is all powerful, all perfect, all knowing, all wise, but somehow just can´t handle money!

Religion takes in billons of dollars, they pay no taxes and they always need a little more.

Now... you talk about a good bullshit story: holy shit!"

My own birth, de Joaquin Morando


Deberías cambiar radicalmente de estilo de vida y empezar a hacer cosas que antes ni siquiera imaginabas o que nunca te habías atrevido a intentar. Sé audaz. Son demasidas las personas que se sienten infelices y que no toman la iniciativa de cambiar su situación porque se las ha acondicionado para que acepten una vida basada en la estabilidad, las convenciones y el conformismo. Tal vez parezca que todo eso nos proporciona serenidad, pero en realidad no hay nada más perjudicial para el espiritu aventurero del hombre que la idea de un futuro estable. El nucleo de la esencia del alma humanaes la pasión y la aventura. La dicha de vivir proviene de nuestros encuentros con experiencias nuevas y de ahí que no haya mayor dicha que vivir con unos horizontes que cambian sin cesar, con un sol que es nuevo y distinto cada día. Si quieres obtener más de la vida, deberías renunciar a una existencia segura, superficial y monótona. Debes adoptar un estilo de vida donde todo sea provisional y no haya un orden establecido, algo que al principio te parecerá enloquecedor. Sin embargo, una vez que hayas comprendido el sentido de una vida semejante comenzarás a apreciar su extraordinaria belleza. Tienes la oportunidad de contemplar las grandes maravillas de la tierra, pero por alguna razón que no alcanzo a comprender, todo lo que quieres ahora es salir corriendo a casa tzan rapido como sea posible para volver a una situacion donde siempre experimentas lo mismo, donde te haces esclavo del hábito y la rutina. Mucho me temo que en el futuro seguirás teniendo las mismas inclinaciones y te perderás de todas las maravillas que se han puesto en este mundo para que el hombre las descubra. No te conformes,no controles, no ordenes, no te establezcas, no calcules, no planees y no dejes que el miedo te consuma y te aferre a lo seguro. Cambia a menudo de lugar, lleva una vida nómada, renueva cada día tus espectativas. Hoy aún te queda vida, y sería muy triste que no aprovecharas este momento para introducir cambios revolucionarios en tu existencia y adentrate en un reino de experiencias que desconoces. La plenitud se encuentra en todas y cada una de las cosas que podemos experimentar. Solo tenemos que ser valientes, rebelarnos contra nuestro estilo de vida habitual y empezar a vivir al margen de las convenciones. La luz de la vida está ahí ahi afuera, sencillamente, esperando que la tomes y todo lo que tienes que hacer es estirar el brazo y alcanzarla. Tu único enemigo eres tu mismo y esa terquedad y conformidad que te impide cambiar las circunstancias en que vives. Lleva una vida austera, gasta los menos posible y la satisfaccion con que vivirás será mucho mayor. No busques justificaciones para postergarlo, solo tienes que salir y hacerlo. Así de simple. Y sentirás una gran alegría por haber emprendido un nuevo camino.

Abuso de autoridad o simple mala leche


Hace poco estuve haciendo un recorrido mental acerca de mis desafortunados y tristes encuentros (¿o desencuentros?) con la autoridad policial en el transcurso de mi vida, y he llegado a la conclusión de que la institucionalidad de las obligaciones morales y derechos sociales es la contradicción más obvia y difícil de erradicar en el sistema humano (léase: sociedad) debido a que mientras sean las leyes que nos rigen creadas por nosotros mismos, siempre habrá imperfección.


También podría haber nombrado este post “Discriminación”, “Racismo”, o ¿porque no? “Mala leche”, pero abuso de autoridad parece sobresalir como el común denominador en estas cuatro historias y ahora verán porqué.


Primero me voy a limitar a detallar (cronológicamente) cuatro sucesos significativamente negativos en mi experiencia con la policía y luego algunas de las pocas (sino las únicas) experiencias positivas:


1 – Pendejos vs. Experimentados Pillos:

Ciudad autónoma de Buenos Aires, en esa época “Capital Federal”.

Domingo, cerca de las 6pm. En la esquina de Franklin y Espinosa, a media cuadra del departamento donde vivía con mi madre en Caballito Norte… en esa época yo tenía 17 años.

Con dos amigos de la secundaria nos disponíamos a partir hacia nuestros respectivos destinos (ellos a sus casas y yo a la casa de una novia de la época). Nos detuvimos en esa esquina para despedirnos cuando una patrulla de la comisaría 13° (si mal no recuerdo) se detiene y bajan dos oficiales de la “Federal”.

En esa época estábamos acostumbrados que en cualquier momento, y en cualquier lugar la policía podía demorarte por averiguación de antecedentes.

Cómo sabíamos el procedimiento les entregamos documentos y dejamos que nos “revisen”.

La situación comenzó a bizarrear cuando la revisada pasó a mayores, y ahora nos estaban palpando las partes íntimas, todas nuestras pertenencias y hasta las zapatillas.

Luego de un rato, uno de los dos oficiales se adentra en la patrulla mientras el otro nos intimidaba con preguntas como “¿fuman porro?”, “¿tienen algo encima?”, “¡miren que si les encontramos algo van adentro!”, etc., etc.

Con descaro, y sin preocuparse por ocultar su “maniobra”, el oficial que se había adentrado al auto salía ahora con una linterna en la mano derecha y una pequeña bolsa en la mano izquierda.

Se dirigió directamente hacia las ramas de un árbol caído (situado a unos 3 metros de nosotros), revisó el interior del escombro de ramas y levantó la “bolsita” que él mismo había depositado segundos antes.

Mientras observaba la acción del oficial, comencé a sospechar fuertemente que algo tramaban estos dos “sirvientes de la comunidad”... pobre de mí! que ingenuo!

El resto es pan comido: la bolsita contenía una importante cantidad de marihuana, y nos acusaban de habernos despojado de ella tirándola entre las ramas al verlos venir. Cualquier intento de razonamiento o negación de nuestra parte fue inútil.

Nos les costó mucho encontrar un transeúnte despistado para que salga como testigo de lo ocurrido y le hicieron firmar un tipo de declaración en la cual constaba que nos habían revisado y encontrado “droga” en nuestra posesión. (*)

Por suerte no fue tan terrible nuestra estadía en el calabozo (cada uno en cuartos contiguos y aislados), ya que la guarda cárcel nos pasó uno o dos puchos por la rendija de las puertas de metal, y no nos mezclaron en el calabozo común.

Creo que fue alrededor de la madrugada que a mí, por ser menor de edad, vino a buscarme mi vieja. Mis amigos salieron unas horas mas tarde.

Me molesta decirlo, pero obviamente mi inocencia fue puesta en duda hasta por mi propia madre. Me molesta usar la palabra “obviamente” porque todavía está grabado en el inconciente colectivo que la policía está para servir a la comunidad y la gente se olvida de los toques de queda, del gatillo fácil, la corrupción, y muchas otras aberraciones atribuidas al cuerpo policiaco/militar de nuestro querido país y de muchos otros países.

Acusados de “Posesión de drogas” o algo así.

(*) Una vez sentados en la comisaría, esperando a "tocar el pianito" (impresión de huellas digitales), todavía sin creer lo que nos estaba pasando, se nos acercó uno de los dos oficiales con una especie de envoltorio sellado con cinta blanca dicéndonos que habían encontrado "eso" en el asiento trasero de la patrulla. No me acuerdo si fui yó, o uno de mis amigos que le retrucamos (esta vez funcionó) que había firmado un testigo antes de que entremos a la patrulla que nos habían revisado completamente. Se dió media vuelta y se retiró.


2- Típico de película yankee:

¿Recuerdan alguna película de pandillas gansters, o inclusive los capítulos de COPS en donde el inmigrante (representado por algún latino rapero) sufre algún encontronazo con un policía típico norteamericano, de contextura ancha, blanco, bigotes, etc.?

Bueno, ahora ambienten ese paisaje a la entrada de un parque de diversiones barato en algún pueblo perdido de la costa oeste de Florida, USA.

Noche, las personas entran emocionadas al divisar a lo lejos una montaña rusa, palomitas de maíz, payasos, ruletas, peluches de premio, lucecitas de colores y música por doquier.

Acabábamos de comprar las entradas (US$20), y dos amigos, mi novia de la época y yo nos disponíamos a entrar y disfrutar de una noche divertida.

En esa época me había hecho rastas y me envolvía la cabeza con un pañuelo azul tipo bincha.

Un oficial me detiene justo en la entrada y me pide (amable pero firmemente) que me retire el pañuelo de la cabeza.

Uno dice- ¿que onda? ¿Habré escuchado mal? – mientras tanto seguí caminando cuando a los pocos metros (luego de haber entrado) me intersecta el oficial típico yankee que describí al comienzo y me pide que me retire.

Entendí rápidamente que era porque no me había sacado la bincha, entonces cedí al ridículo pedido y la retiré de mis cabellos. A pesar de mi acción, el oficial interpuso su enorme cuerpo en mi camino y me obligó a retroceder sin responder a mi obvia pregunta-“¿Qué hice?”-

Una vez fuera del parque, seguí cuestionando su actitud- “¿usted me va a pagar la entrada?”- La segunda vez que le hice esta pregunta (ya que no me contestaba) me advirtió que si seguía preguntando me llevaría a la comisaría.

La tercera vez que le repetí la pregunta, antes de que terminara la frase tenía tres oficiales esposándome y reventando mi cara contra el capot de una patrulla, mi novia gritaba desde la muchedumbre que todos entraban con gorras, binchas y otras cosas en las cabezas y que era ilegal hacer lo que estaban haciendo, a lo que una mujer policía le pregunta- “¿vos querés ir con él?” y ella responde que si!

Pasamos más de 12 horas en el calabozo. Yo, rodeado de borrachos y ella de drogadictas y prostitutas. La fianza para cada uno fue de US$500.00

Acusados de “trespassing on public property or convey” que vendría a ser algo así como “Invasión de propiedad pública”.


3- Brasil, Brasil:

Creo que la playa era Paratí, en Río de Janeiro. Divina playa turística alejada de la ciudad. Unos diez mochileros dormíamos sobre la arena, al aire libre, bajo un cielo estrellado y alrededor de una fogata enorme que habían encendido para festejar el aniversario del bar-restaurante de la playa.

En lo mejor de la noche, cuando el sueño era profundo y la fogata casi se había extinguido, siento dos patadas punzantes en mis costillas y unas voces burlonas que nos preguntaban dónde teníamos la droga. Los dos oficiales con linternas, en obvio y lamentable estado de ebriedad no paraban de hacernos burlas y la misma pregunta era formulaba en diferentes formas.

Creo que yo y un par más fuimos lo únicos que atinamos a levantarnos a decirles que no teníamos nada, que nos dejen dormir.

Volvimos a nuestras respectivas bolsas de dormir, con la conciencia limpia de no llevar nada encima mientras que las risas de los oficiales y sus molestas luces se iban de a poco esfumando en la oscuridad... nuevamente el eterno sonido de las tranquilas olas del mar comenzaron a reinar en el ambiente.



4- Mi pueblito natal:

En Abril de este año, volvía con mi novia (actual) de un viaje de mochila por el sur de Argentina, Chile, y norte de Chile. La ruta que conecta las provincias de Mendoza, San Luís, sur de Córdoba y Buenos Aires (de Oeste a Este) es la ruta siete.

Ciento cuarenta quilómetros antes de llegar a la capital de BsAs, se encuentra un hermoso pueblito chico cuyo nombre no viene al caso. Allí nací yo, y vivimos con mis padres y mi hermana hasta mis 6 años.

Pequeño pueblo de 10mil habitantes, plaza principal rodeada del banco, la municipalidad, la comisaría, la iglesia, los bolichitos más importantes, el club, y otros negocios varios. Bueno el resto se lo imaginarán.

Cuestión que decidimos parar unos días allí para recorrer mi pueblito natal y visitar amigos de la familia que aún viven allí.

Esa noche dormimos cerca de la estación de servicio en la entrada del pueblo, justo sobre la ruta (como era nuestra costumbre). Al día siguiente nos adentramos al pueblo y como teníamos que esperar a la gente que iríamos a visitar decidimos hacernos unos sándwiches y sentarnos en la hermosa plaza principal a disfrutar del almuerzo y admirar la simpleza y belleza de un pueblo hasta ese entonces (y en mi cabeza) “terreno conocido”.

En medio de nuestro inocente picnic sentados en el pasto, con todo nuestro equipaje alrededor e inclusive nuestra gatita de viaje “Pacha”, dos oficiales (siempre vienen de a pares, ¿no?) se nos acercan y nos piden documentos.

Lejos de parecerme normal, comencé a hablarles como uno le hablaría a un pobre oficialucho de pueblo: con respeto, y al mismo nivel.

Cuando nos dijeron que averiguarían antecedentes la bronca comenzaba a ahorcarme y ahora mis palabras eran menos y más capciosas como- “¿se da cuenta que en mi documento dice que nací aquí?” –
Sin querer devolvernos los documentos nos pidieron que los acompañemos a la comisaría (ubicada a media cuadra) ya que el comisario quería hablar con nosotros.

Mi ignorancia, o negación a entender lo que estaba pasando, me hizo pensar “uh, que loco, el comisario debe haber reconocido mi apellido y quiere saludarme”, ya que era posible que fuese el mismo comisario, o talvez antiguamente un oficial que conocía a mi familia, (al haber sido mi papá el primer kinesiólogo y mi mamá la primer profesora de gimnasio en la historia del pueblo… hay hasta una nota en le diario de la época despidiéndonos cuando nos fuimos hacia otros rumbos!!!).

Pobre de mí. El trato fue pésimo, rozando la estupidez. El comisario un gordo bigotudo pelotudísimo y autoritario. No me olvido más la expresión en su cara cuando le estiré la mano y le dije- “Buenas tardes, yo soy Leopoldo Commisso, nací aquí y estamos de viaje con mi novia visitando el pueblo”-
A mi novia le estalló la bronca cuando nos quisieron hacer firmar un acta en donde constaba que habíamos sido detenidos y demorados en la comisaría por averiguación de antecedentes, que nos había revisado un médico antes de entrar y al ser liberados, y bla bla bla… todo un proceso que nunca existió y que de por sí nos parecía una burla a la inteligencia.

Luego de hacerlo rabiar un poco al troglodita bigotudo, logramos que modifiquen el acta. Y a pesar de que nunca nos habían leído los derechos, a pesar de nunca haber visto a un médico, terminamos firmando una versión un poco más acorde con lo sucedido.

Acusados de “comportamiento sospechoso”.


En cuanto a mis experiencias positivas está aquella vez que mochilieando en las rutas de Paraná, Brasil, paramos en una estación de servicio para dormir y se nos acercó un policía a tocar la guitarra y contarnos de sus viajes de mochila.

La vez que le pregunté a un policía en la calle dónde quedaba la estación de tren y me indicó amablemente con el dedo.

Y la vez que me quisieron robar los anteojos y justo pasaba un policía cerca… obviamente no me podía acusar de nada así que no le quedó otra que atrapar al ladrón.

No puedo dejar de notar que en todas las historias reina el prejuicio y el abuso de autoridad de parte de quienes deberían protegernos…

De todos los males, el menos pior


Anoche me acosté pensando en lo estúpido que soy y que no tenía derecho a escribir en contra del tabaco ya que todavía aún acarreo con el vicio. Pero, al igual que ustedes estan pensando mientras leen... justamente!!: porque soy un fumador puedo hablar desde la experiencia.

No quiero hablar de lo importante que es dejar de fumar, sino contar algunas cosas para ver si puedo convencer a mis fumadores lectores de por lo menos dejar de "depender" del cigarrillo.

Mi mamá dejó de fumar hace más de un año definitivamente gracias a una terapia grupal de no-me-acuerdo-que-asociación, que también combinaban el uso de unos chicles de nicotina... a ella le dieron como 20 cajas, de las cuales sólo usó tres chicles. Hacía 15 años que había vuelto a fumar... Osea, si se puede... no importa el método, sino tener la voluntad. Que no es lo mismo que decir: "me harté del cigarrillo!", o "que porquería que fumo!", o "lo tengo que dejar porque me hace mal".

Yo he dejado unos años, he vuelto, he dejado unos meses más y he vuelto nuevamente... así incontables veces. Hasta que hace unos años, viajando por Brasil, de la mano de un gran amigo uruguayo conocí el tabaco Cerrito (que se consigue en Uruguay y Buenos Aires).
El cigarrillo armado ha sido mi alternativa n°1 a este dilema del vicio incontrolable.

Y ahora si me voy a tomar la libertad de enumerar los beneficios y las razones por las cuales considero que fumar "armados", pueden hacerse menos daño mientras reconsideran seguir fumando:

1- El cigarrillo de filtro (marcas registradas) contiene en su papel circulitos hechos de porciones infimas de polvora para que se mantenga prendido y de paso te lo tenés que fumar rápido porque sino se te consume y prendiste un pucho al pedo!... Si te armás un cigarrillo con unas buenas cedas (papel de liar) por ejemplo: OCB negras o grises, smoking importadas, y otras (cómo las SMOKING King Size Eco... pero hay que ir a buscarlas a Europa), por lo menos te asegurás de que el papel no tenga cloro, ni aditivos demás nocivos, y además si no lo pitas durante unos minutos se apaga donde lo dejaste y podés volver a tus tareas habituales y volver a prenderlo dentro de un rato y sigue siendo el mismo pucho (en mi caso 1 pucho armado = hasta 3 de filtro)(*)

2- El filtro contiene también cloro, pigmentos de coloración, y más mierda todavía... sin filtro eliminamos algunas sustancias nocivas. (el tabaco, si es bueno, no te hace peor porque al final de cuentas estamos hablando que de cada 3 de filtro te fumás uno armado)

3- El tabaco más barato (Richmond) más unas buenas cedas (papel de liar, en mi caso OCB negras) no me cuesta más que $8,00 (pesos arg.) y me dura 1 semana (fuando mucho)

1 (uno) paquete de 20 cigarrillos de filtro = $4 (pesos arg.) y ¿cuánto te dura?... Hacé la cuenta y decime cuál es más económico.

4- En la práctica: caminar por la calle y sacar rápidamente un cigarrillo de filtro del bolsillo y prenderlo no cuesta nada V.S. pararte para armarte uno con las dos manos libres y sin pudor a que te digan algo... decime cuántos cigarrillos menos te fumarías (sin mencionar que te duraría mucho más)

5- Al tener que "fabricártelo vos", uno toma más conciencia de lo que está haciendo y créanme que te hace pensar...


De todas formas, depsués de leer esto sigo pensando que lo más sensato es dejarse de joder y pensar en uno mismo, en el prójimo, en el planeta y dejar esa bosta!

(*)"...El papel que se utiliza para envolver cigarrillos es fino y de calidad pero necesita una preparación, con distintas sustancias que entran en su composición y acabado, como el cloro que se utiliza para blanquearlo y cuyos derivados son sumamente tóxicos y el sulfonato de amonio que sirve para facilitar su combustión...."

"...En los cigarrillos el tabaco se encuentra enrollado con papel, que tiene 16 cm2 por cada cigarrillo, por esto quien fuma 20 cigarrillos al día (es decir 7300 al año) inhala y difunde en el aire también los productos de combustión de 116.800 cm2 de papel. Esto equivale a 187 hojas tamaño A4 que en lugar de utilizarse para escribir pasan a los pulmones de una persona como alquitranes, allí se instalan y sin pausa van pasando sus benzopirenos y nitrosaminas a todo el organismo..."

fuente: http://www.tabaquismo.freehosting.net/papel_para_cigarrillos.htm

"...actualmente existen mil cien millones de fumadores en el mundo y año con año mueren alrededor de cuatro millones de personas por enfermedades asociadas con el consumo del tabaco..."

fuente: http://sepiensa.org.mx/contenidos/2005/f_cigarro/cigarro.htm